20100420


Abro las manos, los dedos bien extendidos forman dos soles sobre tus grupas. Me pego a tus piernas, la espalda inclinada. Hundo mis rodillas en la nuca de tus rodillas. Huele a la cera del kindergarten y palpo el estambre de los tejidos de mi madre. Aunque esta sea una situación imaginaria, quizá, de alguna forma, sí monto sobre tu nahual, una perrita.